El cultivo de la tierra ha estado presente en la historia de la humanidad y de la mano de los avances tecnológicos e innovaciones en el sector, fueron apareciendo disímiles componentes químicos que también aumentaron la productividad por hectáreas cultivadas. Pero, debido al uso indiscriminado de
fertilizantes la salud del ser humano se ha visto dañada, al igual que el medio ambiente.
En este contexto surge el término «desarrollo sostenible» y con él la agricultura ecológica, la cual desempeña un importante papel ya que propicia, primeramente, un cambio de mentalidad en los productores, empresarios y consumidores. Además, mediante la generalización de su uso y utilización, ha
ido ganando espacio y preferencia entre las personas, haciéndose espacio en el mercado y propiciando la salvaguarda del medio ambiente.
