vivienda y salud

Vivienda y salud: eficiencia energética, urbanismo sostenible y agenda 2030. Conclusiones y futuro

El enfoque vivienda y salud es fundamental para promover ciudades saludables y sostenibles. Los recientes acuerdos internacionales, las políticas públicas, los planes y programas estratégicos y, por supuesto, la legislación que se ocupa del hábitat en su sentido más amplio, tienen un enfoque claro de derechos. Todos ellos coinciden en la necesidad de trabajar con una mirada transversal y multidisciplinar en la mejora de la calidad de vida de las personas, situándolas en el centro de todas las políticas y acciones.

El hábitat ha evolucionado desde el simple techo adecuado para cobijarse en condiciones de salubridad a abarcar el llamado desarrollo urbano sostenible, es decir, el que integra el medio ambiente con el crecimiento económico, además de mejorar la calidad de vida y el bienestar social de forma equitativa.

La investigación destaca que la Ley de Salud Pública de 2011, la OMS y las evidencias científicas disponibles confirman el impacto que tiene la vivienda en la salud. La vivienda no solo es un derecho de acuerdo con la Constitución Española y las Naciones Unidas, sino que está directamente relacionada con el desarrollo sostenible, es decir, aquel que integra el medio ambiente con el crecimiento económico y mejora la calidad de vida y el bienestar social de sus habitantes de forma equitativa.

También plantea, junto con los edificios, un elevado impacto energético y ambos generan emisiones contaminantes que contribuyen al cambio climático. La eficiencia energética y el concepto de “ciudad inteligente” deben contribuir a reducir el consumo de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero, objetivos que están presentes en el Acuerdo de París, en la transformación de la economía, en la Estrategia de Transición Justa y en la Agenda Urbana española.

Se describe la legislación, las exigencias básicas y las normas técnicas (UNE, ISO) sobre protección de la salud, calidad ambiental interior, mantenimiento, inspección y control de la vivienda y los edificios, y se formulan unas conclusiones y recomendaciones para la protección de la salud, la necesidad de mejora de la inspección y control de la normativa, el urbanismo sostenible, la eficiencia energética y la consecución de ciudades más saludables, amables, inteligentes, acogedoras y equitativas.

La sostenibilidad a través del enfoque vivienda y salud

Es fundamental promover ciudades saludables y sostenibles para conseguir el Distrito de Energía Positiva (PED). El urbanismo tiene un impacto importante en la salud pública ya que puede facilitar decisiones más saludables, reducir la contaminación y mitigar los efectos del cambio climático. Un documento técnico promovido por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y la Red Española de Ciudades Saludables recoge los principios de la promoción de entornos locales saludables, poniendo en común criterios urbanísticos que ayuden a profesionales técnicos de los ámbitos de salud y urbanismo para diseñar ciudades más saludables.

Se debe introducir la variable “salud” en los procesos de construcción, mantenimiento, uso y gestión de los edificios y debe existir formación en las Escuelas de Arquitectura. El planeamiento urbanístico también debe tenerla en cuenta, especialmente vinculada con temas de movilidad, medioambientales y factores climáticos.

Mejorar la salud a través de la vivienda actuando sobre sus características (Las 4C: consistencia-estabilidad, calidad-seguridad, coste-asequible, contexto-social-vecindario), con un enfoque que tenga en cuenta todas las variables implicadas.

Reducir el consumo energético, tanto en edificios nuevos, como en los rehabilitados con una mayor utilización de la energía solar y otras renovables (pueden suplir los requerimientos energéticos en calefacción, refrigeración e iluminación reduciendo las emisiones de CO2 y otros agentes de polución a la atmósfera). Todo ello en consonancia con la Acción Estratégica de Energía y Clima para alcanzar los resultados en 2030, para lo cual es preciso disponer de los medios necesarios.

Puede consultar el artículo en: Vivienda y salud: eficiencia energética, urbanismo sostenible y agenda 2030. Conclusiones y futuro. Revista de Salud Ambiental, 2021.

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