Nuevos materiales, nuevas tecnologías y nuevos retos de la transición ecológica

Nuevos retos de la transición ecológica en 2021

La transición energética y las tecnologías renovables para limitar los efectos del cambio climático están en entredicho, pues se evidencia una dependencia a materias primas críticas lo que conllevaría a desabastecimientos y una alta volatilidad en los precios, al ser estas materias escasas. El estudio muestra el uso acelerado de estos recursos cada vez más escasos y altamente demandados por la nueva sociedad tecnológica.

Todo lo relacionado con las energías limpias, la movilidad sostenible, la alimentación y la sobrecogedora rapidez de la digitalización, están vinculadas a una demanda exponencial de materias primas escasas, por lo que se hace necesario analizar los límites a su crecimiento y proponer soluciones.

Lo cierto es que en los últimos años se ha incrementado el uso de recursos naturales y el avance tecnológico ha incrementado progresivamente el número de elementos que se emplean. Una de las causas de esto son las nuevas tecnologías, cuya venta se ha disparado grandemente, y los dispositivos creados están compuestos por muchos elementos base como el acero, cobre o aluminio, pero también por otros metales menores que son escasos y cuya extracción, refinado y procesamiento requiere de ingentes cantidades de energía.

Material crítico

Los materiales considerados como críticos son aquellos escasos, pero al mismo tiempo, altamente demandados por la economía moderna. Un ejemplo de estos son las tierras raras, extraídas en muy pocas zonas a nivel mundial y que son fundamentales para la creación de las nuevas tecnologías.

Habitualmente, los criterios utilizados para definir una materia prima como crítica se basan en que soy pocos países donde se concentra su extracción minera y/o su procesamiento. Son muchos los países que actualmente cuentan con listas de materiales críticos, destacándose Estados Unidos, Japón, Reino Unido o Australia. Y en el caso de la Unión Europea también comenzó a llamar la atención el abastecimiento de materias primas. Por esto en 2018 se creó la Iniciativa de las Materias Primas la cual, entre otras cosas, elabora informes periódicos sobre que materias son críticas para la comunidad y cuál es el impacto en su industria.

Nuevos materiales para la transición digital, el caso de los teléfonos móviles

Los teléfonos móviles constituyen hoy día una parte necesaria en la vida del ser humano, y las compañías que los producen conocen esto e intentan cada vez más motivar a los clientes a cambiarlos cada vez que salen nuevos en el mercado. Todo esto ayuda a la industria a continuar elaborando estos equipos y, por tanto, seguir extrayendo los materiales necesarios para su elaboración.

Un teléfono móvil se compone de varias partes: pantalla, batería, cámara y placa base en el que está el circuito impreso que controla todas sus funciones, internacionalmente denominado PCB. Precisamente la placa base es la fracción más heterogénea y complicada, compuesta por un gran número de metales como pueden ser el oro, cobre, plata, litio, hierro, plomo, entre muchos otros. En total, un teléfono móvil contiene más de 30 elementos químicos diferentes.

Debido a su rápida obsolescencia se hace necesario reciclar estos dispositivos, lo que podría constituir una importante fuente secundaria de materiales en el futuro para reducir el impacto ambiental mediante el uso de residuos de PCB y evitar parte de la extracción de minerales. Esto ayudaría a mitigar los impactos ambientales, que serán mayores en el futuro a medida que se agoten las minas actuales.

Materiales críticos en la transición energética

Ahora bien, son las energías renovables las que más demandan materiales críticos y esto es debido a que la instalación de los equipos para obtener esta energía requiere de toneladas de distintos materiales como el acero, cobre, aluminio, níquel, entre otros. Esto conlleva a aceptar que, al evitar la dependencia de los combustibles fósiles, implicará aceptar la dependencia de muchos metales y elementos considerados críticos.

De ahí que la llamada basura electrónica (proveniente del deshecho de equipos tecnológicos) sea vista como una oportunidad para mitigar las extracciones de los materiales escasos, por lo que avanzar en este sentido se hace imperante. Pues Europa y el mundo desarrollado no evitarán los efectos del cambio climático por querer producir de forma limpia toda su energía, si no se plantean en profundidad su dependencia de las materias primas críticas.

Consultar artículo en: Nuevos materiales, nuevas tecnologías y nuevos retos de la transición ecológica. Ambienta, 2021.

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