Investigadora chilena desarrolla innovador sistema de PCR para identificación genética de frutales

Investigadora chilena desarrolla innovador sistema de PCR para identificación genética de frutales

Actualmente, el sector viverista enfrenta el constante desafío de ofrecer nuevas variedades y portainjertos, acorde a las exigencias de la fruticultura de nuestro país y de los consumidores en los mercados de destino. El gran dinamismo del sector puede llegar a generar problemas en la identificación de las plantas durante los procesos de producción, que pueden significar cuantiosas pérdidas económicas para viveristas y productores.

Esta problemática es la que quiso resolver la investigadora del Centro de Estudios Avanzados en Fruticultura (CEAF), Bioquímica de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Dra. en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias de la Universidad de Chile, Verónica Guajardo, quien en su tesis de doctorado comenzó a utilizar la técnica de PCR para realizar análisis de identificación genética o, genuinidad varietal, en árboles frutales. Y que por estos días aplica a un nuevo proyecto de innovación apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).

Debido a la pandemia generada por el coronavirus es que hoy se ha vuelto mundialmente conocida la técnica de PCR, llamada así por sus siglas en inglés de ´Reacción en Cadena de la Polimerasa´. “Pero el PCR se ha utilizado en pruebas de diagnóstico desde los años ‘80 en el área de salud humana, por ejemplo, para detectar agentes infecciosos, en exámenes de paternidad, y para identificar ADN en el área forense. También se utiliza en el área de medicina veterinaria y biología vegetal, entre otras”, señala Guajardo.

“Lo que hemos estado desarrollando en CEAF es similar a los exámenes de paternidad de humanos, pero lo aplicamos en plantas, ya que usando el ADN se puede confirmar que el ‘presunto padre’ de una planta es realmente el que uno espera. El trabajo que realicé durante mi tesis lo hice en variedades de cerezo y luego comencé a trabajar con plantas del Programa de Mejoramiento Genético tradicional de portainjertos de frutales de carozo que estaba desarrollando el Centro, para confirmar que las plantas obtenidas en los cruzamientos fuesen híbridas, es decir, que fuesen hijas del padre esperado”, explica la investigadora.

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